Eugenio María de Hostos, fue un intelectual profesor, filósofo, sociólogo, político y escritor puertorriqueño. Solía ser llamado el Ciudadano de América por haber entregado su existencia a la lucha por la independencia de Puerto Rico, la unidad de las Antillas y de América Latina. Nace en Mayagüez, Puerto Rico, el 11 de enero de 1839. Hombre austero y de ideas liberales, cuyo pensamiento recibió influencias del krausismo y del positivismo, Eugenio María de Hostos consagró su vida a un doble ideal: la independencia de su patria y la educación de los pueblos.
Hostos soñó con una confederación antillana libre como base de una América libre y unida, y a ello se dedicó con ahínco desde sus tiempos de estudiante en España; vio en la mejora de la educación popular el fundamento de un futuro de libertad y justicia, y, a lo largo de una vida itinerante que lo llevó a recorrer todo el continente, prodigó por doquier su labor de renovación pedagógica.[1]
1839 – Hostos nació en el barrio Río Cañas Arriba de Mayagüez, Puerto Rico, el 11 de enero
1847 – Hostos estudió primaria en el Liceo de San Juan en Mayagüez, donde obtuvo el premio al mejor estudiante en aritmética.
1852 – A los 13 años sus padres, Eugenio de Hostos y Rodríguez de Velasco –escribano y secretario de la Reina Isabel II de España por decreto real desde el 24 de noviembre de 1848- e Hilaria María Bonilla y Citrón, lo enviaron a España, donde empezó su bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Bilbao.
1855 – Retorna a Puerto Rico, donde estudió en el Seminario Conciliar de San Juan para viajar de nuevo a España, esta vez a Madrid.
1858 – Hostos ingresó en la Universidad Central de Madrid, formándose en Derecho, Filosofía y Letras, siendo discípulo de Julián Sanz del Río teórico del krausismo español que marcará su pensamiento jurídico, y entrando también en contacto con Francisco Giner de los Ríos y muchos otros estudiantes con los que más tarde protagonizó la llamada Revolución de 1868.[2]
1862 – Comienza a interesarse en la política, tomando partido decidido a favor de constituir en España una república federal. En este mismo año fallece su madre en Madrid.
1863 – Publicó la novela política titulada La peregrinación de Bayoán para hacer entender en España la penosa situación colonial de Cuba y Puerto Rico. El krausismo determinó, a partir de entonces, los derroteros filosóficos, pedagógicos y políticos por los que habría de discurrir su actividad intelectual; y así, partidario de la independencia de las colonias antillanas, creyó posible una gran federación ultramarina que instaurase la república en aquellos lares. Confió en que la Primera República española (1873-1874) daría la libertad a su país, y abandonó España cuando vio frustradas sus esperanzas.
Empezó entonces para el ilustre puertorriqueño una vida de peregrinación, de propaganda, de lucha por sus ideales. Vuelto a Hispanoamérica, formó parte de la Junta Revolucionaria Cubana creada en Nueva York y dirigió su órgano periodístico, La Revolución. Posteriormente, Eugenio María de Hostos recorrió América del Sur propagando sus ideas liberales, dirigió en Venezuela el Colegio Nacional de Asunción y fundó en Santo Domingo la llamada Escuela Normal, para volcarse de lleno en una incesante actividad pedagógica (1879-1888) que luego extendió por Chile entre los años 1889 y 1899.
1881 – Funda la Escuela Normal de Santiago de los Caballeros, también en República Dominicana, y publica el opúsculo: Los frutos de la Normal (exposición de pedagogía práctico-científico) escrita por encargo del gobierno dominicano.
1883 – Dicta a sus alumnos las lecciones de sociología que años después formarán parte del Tratado de Sociología.
1884 – En septiembre se gradúan los primeros maestros normalistas. Hostos pronuncia un destacado discurso: Apología de la Verdad.
1887 – Se gradúan también las primeras maestras normalistas, alumnas del Instituto de Señoritas, dirigido por Salomé Ureña de Henríquez.
1888 – En el mes de agosto fundó en Santo Domingo la Escuela Nocturna para la clase obrera y publica su obra Moral Social. El gobierno chileno le propone entonces trabajar en la reforma de la enseñanza y el 18 de diciembre se traslada a Chile, donde vivió y trabajó entre 1889 y 1898.
1900 – El gobierno dominicano le propone reorganizar la enseñanza pública del país y regresa a Santo Domingo en compañía de su familia, siendo nombrado inspector general de Enseñanza Pública. Un año después dictará a sus discípulos lecciones sobre sociología que se publican con el nombre de Tratado de Sociología. En 1902 es nombrado director general de Enseñanza, a la vez que desempeña la Dirección en la Escuela Normal de Santo Domingo.
1903 – Eugenio María de Hostos murió en su residencia "Las Marías" en Santo Domingo, capital de la República Dominicana, el 11 de agosto, a la edad de 64 años. Está enterrado en el Panteón de la Patria de la República Dominicana [antiguo Panteón Nacional [de los Héroes Nacionales]] en Santo Domingo, siendo el único extranjero y puertorriqueño sepultado allí. Su último deseo fue ser enterrado en Santo Domingo y que fuese llevado a Puerto Rico cuando su patria fuese libre e independiente.
Fuentes:
[1] Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Eugenio María de Hostos». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/hostos.htm [fecha de acceso: 1 de enero de 2024].
[2] Wikipedia, Eugenio María de Hostos. Consultado el 1 de enero 2024










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